SOMOS HELECHOS AZULES

Helechos Azules es como ese sueño que se repite con el tiempo, pero más nítido y con muchos más colores. Para nosotros es imprescindible que os reconozcáis en nuestro trabajo (cómo lo hacéis con aquella canción que hacia mil años que no escuchábais o con la facilidad con la que reconoces la carcajada de un amigo entre el barullo del bar). Nos declaramos FAN de lo espontáneo y de dejar que los momentos sucedan. Trabajamos con el fin de sorprender y narrar aquello que no es obvio.

L O R A

No se cuándo empece a tener interés en la fotografía, pero diría que siempre ha estado ahí como un acto reflejo. Hay pocas cosas en lo cotidiano que no me inspiren y creo que no hay profesión más bonita que la de ser un buscador de luz. Hacer fotografias es mi definición de intrínseco, al igual que el color azul, que el orden entre el caos, o la voz de Freddie Mercury. Es por amor que actualmente mi casa se encuentra en la maravillosa Asturland, pero una parte de mí se quedó en Estados Unidos donde viví unos cuantos años.  Me llevo regular con las alturas, con hacer pasteles y con las pelis de miedo. Se me dan bien los perretes, planificar viajes y el lado positivo de las cosas.


S E R G I O

Soy un amante de lo analógico en un mundo digital, y pese a haberme formado en comercio internacional, mi verdadera pasión siempre ha sido el motor. Mi afición por la fotografía nació en el mundo de los coches, que me enseñó a buscar la belleza en objetos industriales. Sujetos estáticos que deben transmitir emoción al público exigente de una revista, donde sigo trabajando a día de hoy. Este proceso formativo me permitió adquirir conocimientos técnicos que después he usado para capturar esos destellos de emoción que pasan por delante de mi objetivo. Las bodas y sesiones fotográficas de pareja son un desafío profesional que me saca de mi zona de confort, en las que me vuelco aportando una segunda perspectiva al trabajo de Helechos Azules.